En la actualidad, la mayor crisis histórica a la que se enfrenta la humanidad es el rápido cambio climático y sus consecuencias. En cada actividad que desarrollamos hay un impacto al medio ambiente: esto es reconocido por la huella de carbono que dejamos.
El dióxido de carbono (CO2) es el gas que mayormente contribuye al total de emisiones de gases de efecto invernadero, en torno al 60%, y es el principal impulsor del cambio climático global.
Una forma importante de reducir las emisiones de CO2 se basa en reducir el consumo de electricidad a base de carbón y promover la aplicación efectiva de las energías renovables. Se espera que en 2040 las renovables representen el 56% de la generación mundial de electricidad.
El establecimiento de sistemas de generación de energía solar fotovoltaica en los tejados puede impactar de manera favorable la reducción de carbono de su industria o residencia. Es un proceso que conlleva la conciencia por el cambio climático pero que genera ahorros energéticos considerables.
En una industria podemos consumir al mes 50.000 kWh de energía desde la red. Si la energía viene de fuentes fósiles generaría 36.772 kg de CO2, es decir, 36 toneladas de CO2 al mes. Al cubrir esa energía con sistemas solares fotovoltaicos, las 36 toneladas son ahorradas del medio ambiente.
En una casa puedo consumir 500 kWh por mes, que si proviene de fuentes fósiles, produce 368 kg de CO2 mensual.
¿Qué esperas para hacer el cambio? Los precios de los sistemas solares fotovoltaicos han reducido en un 80% en los últimos 10 años.

